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Rohayhu Paraguay

Un festival cultural para celebrar el 215º aniversario de la Independencia de Paraguay.

Paraguay: Memoria, Libertad y Cultura Vibrante

En mayo, una atmósfera especial envuelve Paraguay: un eco de la historia que resuena hasta nuestros días. La noche del 14 al 15 de mayo de 1811 marca un punto de inflexión: con discreción pero con firmeza, impulsados por el coraje, la visión y un profundo anhelo de autodeterminación, se colocó la primera piedra de un Paraguay libre. Sin derramamiento de sangre, pero con una postura clara, surgió una nueva conciencia: la de una nación decidida a forjar su propio camino.

Este movimiento histórico no surgió de la nada. Formó parte de una transformación más amplia que se extendió por toda Latinoamérica, impulsada por las convulsiones políticas en Europa, la ocupación napoleónica de España y los consiguientes cambios de poder. Si bien en muchos lugares convergieron movimientos revolucionarios, Paraguay eligió conscientemente su propio ritmo de liberación.

Independencia de Paraguay. Diseño de Sonia Siblik.jpg

Los sucesos de aquellos días hablan de personas que asumieron responsabilidades, de decisiones valientes y de un pueblo que empezó a comprenderse a sí mismo. Con la formación de su propia junta de gobierno y la dimisión del gobernador español, Paraguay entró en una nueva era: la de ser una de las primeras naciones independientes del continente.

Hoy, más de dos siglos después, este espíritu perdura, no solo en la memoria histórica, sino también en la expresión cultural del país. Esto se evidencia particularmente en el arte del pueblo nivaclé del Chaco: con medios sencillos, a menudo tan solo un bolígrafo, crean densos mundos visuales de asombrosa precisión y profundidad. Sus obras hablan de la naturaleza, la comunidad y un conocimiento transmitido de generación en generación.

Este arte no es una protesta ruidosa, sino una presencia silenciosa pero poderosa. Preserva la identidad, cuenta historias y crea conexiones: entre el pasado y el presente, entre lo visible y lo que con demasiada frecuencia pasa desapercibido.

Así, la celebración de la independencia se convierte en algo más que una conmemoración histórica. Se transforma en un espacio vibrante de encuentro: entre culturas, épocas y perspectivas. Un espacio donde la libertad no solo se recuerda, sino que se redefine constantemente.

¡Viva el Paraguay libre!

 

 

Organizadoras Isabel Arevalos y Sonia Siblik

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